Revista Sinapsis – Interés General

Qué uso le damos a la tierra y cómo modificamos la naturaleza. Intelectuales y artistas conversan con los que manejan los recursos, promueven políticas y diseñan los alimentos que comemos.

Gabriela Massuh – Libros recomendados

Gran literatura sobre un problema urgente.
Gran literatura sobre un problema urgente.

“Como no podía escribirlo en los medios, lo escribí como novela”
Gabriela Massuh es una reconocida operadora cultural. Hasta hace poco dirigía la Editorial Mardulce pero se cansó y se fue. Hace poco le publicaron dos libros fundamentales. “El robo de Buenos Aires” (Editorial Sudamericana) y “Desmonte” (Adriana Hidalgo editora). El primero ensayo y el segundo ficción. Pero con su lectura esas categorías se disuelven. La poesía invade la investigación de “El robo…”, que muestra descarnadamente cómo los negocios inmobiliarios están destruyendo nuestra querida ciudad, ante la mirada pasiva de nosotros, sus habitantes. En “Desmonte”, la realidad se cuela en una ficción. Aparecen como malezas resistentes sus preocupaciones por la cultura y literatura, los medios, el desmonte de yungas y el extractivismo. Es ese quizás el denominador común en esos dos libros: el extractivismo. Sacar sin dar nada a cambio. Como en el “Pecado original de América” de Murena, esta literatura nos interpela y de alguna manera nos dice: están avisados. “En el extractivismo, los afectados no forman actores sociales. No son movimientos. Por lo tanto no logran ejercer fuerza.” Dentro del extractivismo, además de la minería, el fracking y la agroindustria, Gabriela incluye la explotación inmobiliaria y las estrategias de ocultamiento y desplazamiento de las villas.

La potencia de sus textos contrasta con la fragilidad de Gabriela, que con su voz y gestos suaves le dan una cadencia más dramática a estos temas que requieren del grito y la movilización para ser escuchados. “La necesidad de sorprender de los tímidos. Todos mis personajes son queer porque yo soy queer.”
Una vez más el arte, en este caso la literatura, son la voz de alerta de una sociedad a la que cada vez le cuesta más organizarse detrás de las causas urgentes.
Resulta curioso que los temas que deberían aparecer en los medios, sólo encuentren su voz en la literatura. Es que “El periodismo crítico y los escenarios culturales no se llevan. No puede haber malas noticias en las secciones culturales.”
Sobre el libro Desmonte: “Como no podía escribirlo en los medios, lo escribí como novela. La protagonista quiere contar historias de malformaciones por glifosato, historias negras de la globalización económica. En el diario le dicen que <a nadie le interesa>.“
Lo mismo puede decirse de Robo de Buenos Aires:
“Los intereses económicos de la construcción con sus avisos inmobiliarios monumentales son la causa de que no se pueda hablar en los diarios del daño que se produce. No se puede hablar de estos temas por dos razones: Presión política y Presión económica.”

Sobre la literatura argentina actual:
Es el paroxismo de no decir un carajo.
No hay corrientes estéticas definidas. Hay tantas corrientes como escritores. Rescato sí una escritura femenina bastante potente, poderosa, que me interesa. No llegan a formar una corriente pero sí un corpus: Selva Almada, Mariana Dimopulos, Mariana Docampo, Ariana Harwicz, María Sonia Cristoff
“Al campo literario y el campo social no los puedo separar. Y eso que sé que si escribo “literatura política” pierdo lectores.”

 

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